viernes, 22 de agosto de 2014

DICHOSO EL CORAZÓN ENAMORADO

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Dichoso el corazón enamorado que en solo Dios ha puesto el pensamiento, por El renuncia todo lo criado, y en El halla su gloria y su contento. Aun de sí mismo vive descuidado, porque en su Dios está todo su intento, y así alegre pasa y muy gozoso las ondas de este mar tempestuoso.


Santa Teresa de Jesús

sábado, 9 de agosto de 2014

VIVO SIN VIVIR EN MÍ


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Vivo sin vivir en mi
y alta vida espero
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mi
después que muero de amor,
porque vivo en el Señor que me quiso para si,
cuando el corazón le dí puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión del amor con que yo vivo,
a hecho a Dios mi cautivo y libre mi corazón
y causa en mi tan pasión ver a Dios mi prisionero
que muero porque no muero.

¡Ay! que larga es esta vida,
que duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros en que el alma está metida,
solo esperar la salida me causa dolor tan fiero
que muero porque no muero.

¡Ay! que vida tan amarga
do no se goza el Señor,
porque si es dulce el amor
no lo es la esperanza larga,
quíteme Dios esta carga más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Solo con la confianza vivo que he de morir,
porque muriendo al vivir me asegura mi esperanza.
Muerte do al vivir se alcanza,
no te tardes que te espero
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte,
vida no me seas molesta,
mira que solo te resta para ganarte, perderte,
venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba que es la vida verdadera
hasta que esta vida muera
no se goza estando viva.

Muerte no me seas esquiva,
viva muriendo primero
que muero porque no muero.
Vida ¿que puedo yo darte,
a mi Dios que vive en mi
sino es el perderte a ti
para merecer ganarte?.

Quiero muriendo alcanzarte,
pues tanto a mi amado quiero
que muero porque no muero.

Santa Teresa de Jesús

miércoles, 6 de agosto de 2014

¡CUAN TRISTE ES, DIOS MIO...!

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¡Cuán triste es, Dios mío, la vida sin Ti! 
Ansiosa de verte deseo morir.

Carrera muy larga es la de este suelo, 
morada penosa, muy duro destierro. 

¡Oh dueño adorado! Sácame de aquí. 
Ansiosa de verte deseo morir. .

Lúgubre es la vida, amarga en extremo; 
que no vive el alma que está de ti lejos. 
¡Oh dulce bien mío, que soy infeliz! 
Ansiosa de verte deseo morir.

¡Oh muerte benigna, socorre mis penas! 
Tus golpes son dulces, que el alma libertan. 
¡Qué dicha, Oh mi Amado, estar junto a Ti! 
Ansiosa de verte deseo morir.

El amor mundano apega a esta vida; 
el amor divino por la otra suspira. Sin Ti, 
Dios eterno, ¿quién puede vivir? 
Ansiosa de verte deseo morir.

La vida terrena es continuo duelo; 
vida verdadera la hay solo en el cielo. 
Permite, Dios mío, que viva yo allí. 
Ansiosa de verte deseo morir.

¿Quién es el que teme la muerte del cuerpo, 
si con ella logra un placer inmenso?

¡Oh!, sí, el de amarte, Dios mío, sin fin. 
Ansiosa de verte deseo morir.

Mi alma afligida gime y desfallece. 
¡Ay! ¿Quién de su Amado puede estar ausente? 
Acabe ya, acabe aqueste sufrir. 
Ansiosa de verte deseo morir.

El barbo cogido en doloso anzuelo 
encuentra en la muerte el fin del tormento. 
¡Ay!, también yo sufro, Bien mío, sin Ti. 
Ansiosa de verte deseo morir.

En vano mi alma te busca, ¡Oh mi dueño!,
Tú siempre invisible no alivias su anhelo. 
¡Ay!, esto la inflama hasta prorrumpir: 
Ansiosa de verte deseo morir.

¡Ah!, cuando te dignas entrar en mi pecho, 
Dios mío, al instante el perderte temo. 
Tal pena me aflige, y me hace decir: 
Ansiosa de verte deseo morir.

Haz, Señor, que acabe tan larga agonía; 
socorre a tu sierva, que por Ti suspira. 
Rompe aquestos hierros y sea feliz.

Ansiosa de verte deseo morir.

Que expíe mis yerros, que es justo padezca; 
que expíe mis yertos; mis culpas inmensas. 
¡Ay!, logren mis lágrimas te dignes oír 
que ansiosa de verte deseo morir.



Santa Teresa de Jesús

viernes, 1 de agosto de 2014

Canciones entre el Alma y el Esposo VI

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ESPOSO

20. A las aves ligeras,
Leones, ciervos, gamos saltadores,
Montes, valles, riberas,
Aguas, aires, ardores,
Y miedos de las noches veladores.
21. Por las amenas liras
Y cantos de Sirenas os conjuro
Que cesen vuestras iras,
Y no toquéis al muro,
Porque la Esposa duerma más seguro.
22. Entrádose ha la Esposa
En el ameno huerto deseado,
Y a su sabor reposa,
El cuello reclinado
Sobre los dulces brazos del Amado.
23. Debajo del manzano
Allí conmigo fuiste desposada,
Allí te di la mano,
Y fuiste reparada
Donde tu madre fuera violada.
Canto espiritual
San Juan de la Cruz

domingo, 13 de julio de 2014

Canciones entre el Alma y el Esposo V

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Esposa

4. Mi Amado, las montañas,
Los valles solitarios nemorosos,
Las ínsulas extrañas,
Los ríos sonorosos,
El silbo de los aires amorosos.
15. La noche sosegada
En par de los levantes de la aurora,
La música callada,
La soledad sonora,
La cena, que recrea y enamora.
16. Cazadnos las raposas,
Que está ya florecida nuestra viña,
En tanto que de rosas
Hacemos una piña,
Y no parezca nadie en la montiña.
17. Detente, cierzo muerto,
Ven, austro, que recuerdas los amores,
Aspira por mi huerto,
Y corran tus olores,
Y pacerá el Amado entre las flores.
18. Oh, ninfas de Judea,
En tanto que en las flores y rosales
El ámbar perfumea,
Morá en los arrabales,
Y no queráis tocar nuestros umbrales.
19. Escóndete, Carillo,
Y mira con tu haz a las montañas,
Y no quieras decillo;
Mas mira las campañas
De la que va por ínsulas extrañas.
Canto espiritual

San Juan de la Cruz

martes, 8 de julio de 2014

Canciones entre el Alma y el Esposo IV

        
                                                                 imagen de red                                                 
ESPOSO
                                                                                                    
Vuélvete, paloma,
Que el ciervo vulnerado
Por el otero asoma,
Al aire de tu vuelo, y fresco toma.
Canto espiritual

San Juan de la Cruz